24.10.15

Alma

Todo está más allá de cualquier forma de amar.
Saberse que aun yendo a las profundidades del alma, difícil despojarse de la inconsciencia que la habita.
Sólo las bestias que asoman su mano en el umbral de la consciencia, son capaces de hallarla.
Bienvenida, alma, viste la luz.


"Invenciones de los monstruos", Salvador Dalí 1937. Art Institute of Chicago, EEUU.

19.7.15

Fragilidad contenida

Ni que todas las estrellas se quedasen entre tus manos.
Ni que todos los planetas me hablaran en tu nombre.

Existe la probabilidad de que más allá de la razón existas tu.

Momentos, si momentos, en los que, al caer una simple gota de lluvia, entre millones de gotas, la sintieras como si no hubiera otra. Despacio, lentamente, se queda condensada entre la piel y la fina capa que la envuelve, y ahí va, a morir entre el quejío roto del comienzo y la tibieza de saberse muerta, disuelta, al instante.

Ni que todas las estrellas se quedasen entre tus brazos.
Ni que todo el universo conspirase para hallarte, frágil, volátil, como una gota de lluvia, sí una gota de lluvia, contenida.



"Todavía Viva" Aurelio Rodriguez

5.2.15

Mi regalo de Cumpleaños

Hoy cumples años. 
Sabes que nunca he acertado en los regalos de cumpleaños, vaya qué estupidez la mía¡¡ Ya sabes que yo y el comprar tampoco es que nos lleváramos muy bien, vamos ni nos llevamos. Cosas de la vida, cómo cambiamos; recuerdo que con veinte años era una de las cosas que más me gustaba hacer pero fíjate tu como cambia el cuento, bueno las prioridades. Y ahora como una de las cosas que más me gusta es escribir, pues he decidido hacerte un regalo en forma de palabras.

Muchas veces oía decir que las personas aparecen en tu vida por pura coincidencia y no más. Mira que habremos tenido conversaciones de esto, ehh¡¡ Pero yo como siempre a lo mío...aunque he de decir que poco a poco fuiste comprobando que estaba en lo cierto, supongo que se debe a la apertura, a la tuya digo..., no? Para mi el tiempo, el aprendizaje y la experiencia me han ido demostrando que las coincidencias dejan de ser coincidencias cuando te das cuenta de que el ser humano es pura y llana energía que se mueve en el universo de la existencia. Creo que todas y cada una de las personas que aparecen y desaparecen de algún modo en nuestra vida, vienen a enseñarnos algo de nosotros, a enviarnos un mensaje, a mostrarnos aquéllo que no queremos ver pero el tiempo nos lo muestra lo queramos o no. Que bien lo sabemos, verdad? 

Recuerdo un mail que recibí a mi correo hace así como cinco años de una red social de conocer gente en el que me escribías diciendo que eras nuevo en la ciudad y blablablá. Y yo como buena chica accedí a enseñarte la ciudad. Fíjate que de eso pasamos a ser pareja. Y mira si éramos diferentes que acabamos viviendo juntos, caminando juntos, aprendiendo juntos, y definitivamente diciéndonos adiós juntos, Qué coincidencia, verdad?


Si algo he admirado de ti y admiro es tu forma en cómo has enfrentado la vida y cómo sigues haciéndolo. Tu capacidad de salir a la superficie, de escuchar, de abrirte a la vida aunque en situaciones casi te la llevas por delante; de todo el dolor que te producía enfrentarte a tus fantasmas y cómo esos fantasmas de algún modo también se enfrentaban a los míos y que gracias a ese encuentro entre fantasmas hoy hayamos sabido convertir nuestra ruptura en la mejor de las opciones posibles, y eso sólo, sólo nos los debemos a nosotros mismos, a nuestra voluntad de, en vez de querer que ganara el ego, ganase el amor. 
Sabernos que el amor no es lo que todo el mundo cree que es, sino abrirse a desprenderse cuando las cosas se sienten que no son, que no funcionan, que no van.

Hemos sabido transformar todo esto, en la mejor amistad posible y ahí está la grandeza.

Gracias por haber puesto todos tus miedos a merced del verdadero amor con todo lo que esto conlleva, que no es poco.  Gracias, gracias y mil gracias por haber sido una de mis mejores coincidencias, nuestro mejor regalo.

¡¡ Happy-Bday, zanguango¡¡


Pd.- No perdamos nunca la sonrisa, nunca....¡¡ :-) 

25.1.15

Pequeña mariposa


No acostumbro a que me traten como si fuese visible para una cosa e invisible para otra.
Soy una mariposa, sí de esas bonitas y delicadas que toda flor quisiera que se posasen en ella. 

Tu como hombre, cometiste el error de, en vez de dejar que me posase en tu mano lenta y sutílmente, fuiste con tus frías y agrietadas manos de bestia a cazarme, y fíjate por donde que la mala energía proyectada de tu intento de cazarme hizo que alzase el vuelo y decidiese marcharme para no regresar.

Dicho por una mariposa


"En la habitación verde". Primavera 2012. Golucho

14.12.14

Demasiado tarde


Aguárdame más abajo donde las emociones se cobijan sin excepción, ahí en tu corazón, no tengas miedo, sal valiente. Sé que llueve y hace un frío terrible, pero estoy aquí para cubrirte para que no te mojes.

Hagamos el amor de verdad, follemosnos el alma, sin ruido, suavemente.

Cuidado y no te duermas porque puede ser que cuando despiertes ya sea demasiado tarde, si demasiado tarde.



Willem de Kooking "A tree in Naples". 1960. At Moma museum





8.11.14

Tal vez, en otra vida.



Un buen día vendrás a buscarme.
Ya habrá sido demasiado tarde. Será entonces cuando nos miremos a los ojos como nunca antes lo habíamos hecho; y entre un suspiro, una caricia, una no palabra, nuestros corazones se despidan hasta la siguiente estación llamada, otra vida.


                                                           Max Richter, In New England

28.9.14

Micro-relato: Mariela y Alain

Otoño. Cualquier otoño de cualquier año futuro, no había ánimos para volver al pasado, o si?....

Sonaba triste y pasiega la campana de la catedral de Santiago cuando Mariela decidió tumbarse sobre la cama de la habitación 106, creía estar entre la tibieza de un sueño ligero y la profundidad de un largo despertar.

Llovía por dentro y también por fuera.

Había vuelto a Santiago después de varios años viviendo en el extranjero. Ella sabía que volver a su ciudad natal le haría bien, después de la pérdida de Alain.

Fue entonces cuando recordó aquél fugaz…. Verano del 86, no fue cualquier verano, ni cualquier lugar, fué pasado, presente y un predecible futuro.

- Qué vamos a hacer ahora? Que el verano llega a su fin?- preguntó Mariela-.
- Tal vez, esperar otros doce meses para volvernos a encontrar y amarnos hasta la saciedad o tal vez no, el paso del tiempo, en ocasiones puede ser tramposo. –Respondió Alain-.

Supo Mariela desde aquel instante que la vida se invitaba curiosa al olvido, compungida en posibles oportunidades de ser predecibles al fracaso.

Mariela y Alain se conocieron en el verano del 86 entre olor a jazmín y la sutíl brisa mediterránea que se antojaba vaga. Contaban con apenas 20 años de edad cuando se conocieron en La Viya-joyosa, pisando conchas de mar y contemplando veleros a la vera del puerto.




Yves Klein "Antropometría" 1928-1962