Lo efímero de la CASUALIDAD se impuso ante el chorreo incesante del saber y del no saber.
Aquélla mañana de primavera alterada, tus pies rozaban lentamente el desquiciado oleaje de la mar extasiada.
Lo estúpido del destino hizo que la casualidad revelase las intenciones bienavenidas de las dos partes.
Aquélla mañana de primavera alterada, tus manos volaban como dos luciérnagas a las montañas tiernas del oro revelador femenino.
Te decides? o me decido?
Aquélla mañana de primavera..........CASUALIDAD.

6 comentarios:
La casualidad en este relato "un momento mágico", yo lo he revivido leyéndote. gracias
Cuantas casualidades... decidete!
Estoy trabajando en ello, honey! prontito!
Es un placer saberte de regreso, Bari, un placer!
Joer, nohe como poesía en tus palabras!lo efímero de la casualidad...,vaya, vaya. Ahora que pienso k la casualidad no existe. todo ocurre por y para algo,pero no estamos atentos para discernir el singificado. Y quedáte, no te vayas.jikari.
Qué alegria, Nohelia, volver a leerte...Y no es casualidad, no, es el destino el que se encarga de unir las almas afines.
Besos y ya te estoy siguiendo.
Las casualidades a media no existen. Te lo digo yo, que me sale casi todo mal, pero las cusualidad....
saludos y buen fin de semana.
La casualidad no es tan casual en estos temas pero cuando lo es... el cielo.
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